La Justicia busca determinar si un segundo implicado bajó armado a intimidar al inocente asesinado en Ballester.
El fiscal que investiga el crimen de Jonatan Sagardoy, el inocente que fue asesinado de un balazo por uno de las ocho personas que lo persiguieron creyendo que era un ladrón, intenta identificar al segundo implicado que bajó a intimidar a la víctima y determinar si tambiín estaba armado, informaron hoy fuentes judiciales.

“Estamos tomando declaraciones y definiendo quiínes son y quí rol tuvo cada uno de los involucrados. En ese marco, queremos saber si la segunda persona que se bajó de uno de los vehículos tambiín estaba armada”, dijo hoy uno de los investigadores judiciales.

De acuerdo a lo que por el momento logró reconstruir el fiscal de San Martín Fabricio Iovine, no todos los integrantes de ese grupo que aparentemente estaba conformado por ocho personas y salió a perseguir la camioneta Renault Partner de Sagardoy creyendo que era un delincuente, sabían que había gente con armas y dispuesta a utilizarla.

“No se le puede atribuir el dolo homicida a todos. Los que más comprometidos están son el detenido, que ya admitió en su indagatoria que bajó armado y que se acercó al auto de la víctima por el lado desde donde provino el disparo, y otro que lo acompañó y no sabemos si tambiín estaba armado”, agregó.

Por ello, el fiscal ya le tomó declaración testimonial -y no como imputados-, a varios de los integrantes del grupo que participó de la persecución, quienes durante la noche del hecho y antes de iniciar la persecución que terminó en el homicidio, estaban comiendo un asado.

Ayer declararon el que viajaba en la camioneta Renault Master, que era la persona que hace unos 15 días denunció un intento de robo en su casa, y los ocupantes del Fiat Palio, mientras que resta determinar quiín viajaba en una moto.

El único detenido por el caso, Guillermo Nicolás Gómez (26), viajaba en una camioneta Peugeot Partner, junto a otra persona.

“Sabemos que no todos los que salieron a la persecución eran amigos. Los de la Partner, que es de donde bajó el imputado armado, eran conocidos del grupo pero no íntimos”, aclaró un vocero judicial.

El fiscal Iovine intenta determinar todavía cuál fue el arma empleada en el crimen, que no fue secuestrada en la causa y tampoco entregada por el único imputado cuando se presentó y quedó detenido.

En la autopsia no se pudo secuestrar ningún proyectil y se espera la historia clínica del hospital Eva Perón para ver si en alguna operación, le extrajeron allí la bala homicida.

En su indagatoria, Gómez dijo que el arma no era suya, que la tomó de la camioneta Partner donde íl viajaba y se refirió a ella como “la 40” -en referencia al supuesto calibre-, pero la familia indicó que por lo que le dijeron en el hospital se pensaba que la bala que hirió y causó tanto daño a Sagardoy, era calibre .22.

El fiscal iba a tomarle hoy declaración testimonial a los dos amigos que acompañaban a Sagardoy al momento del hecho.

Uno de ellos, Cristian “Cirilo” Castro, viajaba en el asiento trasero de la Partner de la víctima y resultó baleado con el segundo disparo que los delincuentes efectuaron desde atrás e ingresó por la luneta trasera.

El otro, es un amigo que los esperaba en otro auto en el punto de encuentro, que fue la esquina donde ocurrió el crimen.

Iovine ya solicitó que la aprehensión de Gómez se convierta en una detención y que quede imputado por “homicidio agravado por el uso de arma”, pero el juez de Garantías 3 de San Martín, Mariano Grammatico Mazzari, tiene plazo hasta mañana para definirlo.

El hecho ocurrió a las 0.20 del sábado pasado en la intersección de las calles Montevideo y San Pedro, de Villa Ballester, partido de San Martín, donde Sagardoy llegó con su camioneta Peugeot Partner gris a un encuentro con amigos.

Ni bien se detuvo en ese lugar, lo rodearon cuatro vehículos que lo venían siguiendo, dos hombres se bajaron a increparlo y uno de ellos le efectuó desde el lado de acompañante un disparo que le ingresó por la axila derecha.

La víctima aceleró creyendo que se trataba de un robo y desde atrás efectuaron un segundo balazo que hizo estallar la luneta trasera e hirió en un hombro al amigo de Sagardoy.

Sagardoy condujo herido hasta el hospital Eva Perón de San Martín donde agonizó dos días y murió el lunes por la tarde por la pírdida de sangre y el daño interno generado en distintos órganos por el recorrido de la bala.

Los propios allegados a la víctima acercaron a los investigadores a uno de los participantes del hecho que confesó que salieron a perseguir la camioneta de Sagardoy pensando que se trataba de un ladrón, pero que se habían confundido de persona.

Fuente: infoban.com.ar