Los limpios ojos claros y el dulce castellano de Fenna son una rareza en los barrios más duros de Garín. Es que ella es alemana, nacida en Hamburgo, y aunque sólo tiene 20 años ya sabe lo que quiereTrabajar por los Derechos Humanos, contra la discriminación y la desigualdad social. Por eso despuís de finalizar su secundaria y antes de empezar a cursar la carrera de derecho en la universidad de su ciudad natal, viajó a nuestro país para perfeccionar su castellano y conocer, en vivo y en directo, la realidad de los países de la patria grande latinoamericana.
Mientras aprende enseña, da clases de inglís en comedores comunitarios de Garín y de otros barrios del conurbano bonaerense y, a pesar de ser tan joven, sus opiniones sobre nosotros, los argentinos, son muy interesantes y nos ayudan a conocernos.
“Lleguí al aeropuerto con mi diccionario y 11 clases del idioma a cuestas, tenía algunos contactos por mi hermana, que conocía estos lugares, pero nunca pude encontrarlos y me asustí mucho, creí que me quedaba sin nada, a travís de la señora con quien vivo conocí a Lucio, que trabaja en barrios carenciados, íl me propuso que enseñara inglís en los comedores, me explicó quí es el Movimiento pero no entendí nada, ahora ya sí lo que es y me gusta mucho”.
El Movimiento es una organización político/social sin nombre que promueve distintos emprendimientos en zonas pobres del cordón del GBA.
“En Alemania tenía el estereotipo de los argentinos en general, sabía que tomaban mate todo el día y que eran afectuosos y alegres, en realidad eso es muy cierto, lo que más me llamó la atención es la forma en que tratan a los niños, que es muy distinta a Europa, aquí los chicos tienen mucha libertad, juegan mientras sus padres hacen otras cosas, en Alemania son muy desconfiados, siempre están detrás de sus padres, aquí están siempre juntos, riendo, jugando, y los adultos cuidan a todos y acarician a todos, no sólo a sus hijos, me costó saber quien era hijo de quien.”
“Cuando lleguí era una desconocida y apenas hablaba, pero a nadie le importaba, todos me trataban con afecto y alegría, en los barrios carenciados hay gente de una enorme riqueza espiritual.”
“Me asombra que sean tan alegres a pesar de la situación que viven, comen todos juntos, en gran camaradería, hacen la ronda del mate hablando de sus cosas. El día que robaron en la carpintería vi caras muy tristes, ese día di la clase de inglís, al rato ya estaban todos riendo, fue una sorpresa para mí que ni allí perdieran la alegría, aquí la amistad es algo muy importante, por eso me encanta este lugar, en Alemania casi todos son muy individualistas, no luchan por el bien común sino por lograr sus propias ventajas”.
La carpintería que depende del Movimiento fue robada en un extraño hecho que pareció perpetrado para impedir que se siguiera trabajando, y ese robo impedía que continuará un plan de ayuda del Ministerio de Desarrollo Social, entonces Fenna organizó una colecta entre sus amigos y familiares y logró reunir la suma con la que se repusieron todas las máquinas y herramientas robadas.
“Al principio extrañaba mucho a mis amigos, pero no a mi país, aquí entendí lo que es el patriotismo, me asombra ver a los niños cantando el himno, en Alemania ni lo enseñan en la escuela, y la gente no lo canta porque recuerda lo que pasó bajo el nazismo y la Segunda Guerra. Me vuelvo el 11 de septiembre, para comenzar a cursar en la universidad, y estoy muy contenta por una lado, por reencontrarme con mis amigos, pero muy triste por dejar este lugar donde la gente es tan profunda, me va a costar adaptarme nuevamente a mis compatriotas, allá todo es más superficial. Aquí comprendí cual era mi forma de vida en Alemania, ahora quiero hacer trabajo social como lo hago acá y no voy a tolerar muchas cosas que pasan allá, ya sí que eso no me va a dar muchos amigos…”
“Hace poco me invitaron a un acto político donde habló el presidente, había miles de banderas y todos cantaban con tanto entusiasmo, están orgullosos de su país, fue una linda experiencia.”
Fenna Elisa Bussman se irá a contar a s

Fuente: infoban.com.ar