La empresa Color Living cerró su planta de General Pacheco y despidió sin aviso previo a 40 trabajadores, generando un fuerte conflicto con el Sindicato de Trabajadores de la Madera y la intervención del Ministerio de Trabajo.

La compañía argumentó que la baja demanda, la caída del consumo y la competencia de productos importados volvieron inviable la continuidad operativa. Sin embargo, desde el gremio cuestionaron esa versión. Según señaló Diego Taborda, secretario de Organización del Sindicato de la Madera de Zona Norte, en la planta “la actividad se mantenía con normalidad” y la decisión empresarial habría sido intempestiva.

“Cerraron la persiana para negociar desde afuera con los obreros, jugando con sus necesidades en un fin de año muy difícil”, sostuvo Taborda, en referencia a las indemnizaciones que la empresa pretende abonar.

El conflicto derivó en una audiencia clave en el Ministerio de Trabajo bonaerense, donde el sindicato exige que los trabajadores cobren las indemnizaciones completas y sin descuentos. También reclamaron que la empresa aclare el destino de la producción y las maquinarias de la planta, ante la sospecha de que la decisión de cierre responde a un proceso de vaciamiento.

Mientras el sector maderero atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años, el cierre de Color Living se suma a una serie de empresas que reducen personal o paralizan actividades, con un impacto directo en la economía regional y en cientos de familias trabajadoras.