El ex empresario gastronómico Horacio Conzi, condenado a 24 años y nueve meses de prisión por haber asesinado en 2003 al joven Marcos Schenone en Béccar, pidió su libertad condicional a 13 meses de haber regresado a prisión por violar el año pasado el arresto domiciliado con el que había sido beneficiado por su estado de salud, informaron hoy fuentes judiciales.

El pedido fue presentado por la defensora oficial de Conzi, Patricia Colombo, ante la jueza de Ejecución Penal 2 de San Isidro, Victoria Elías García Maañón, quien ahora le corrió vista a la fiscal de Ejecución, María del Carmen Gigante, para que dé su opinión.

Voceros judiciales señalaron que esta es la tercera vez que la jueza García Maañón deberá resolver con Conzi un instituto liberatorio, ya que el 3 de enero de 2018 le denegó la libertad asistida y el 13 de enero de 2020 le rechazó un primer pedido que había formulado para conseguir su libertad condicional.

La defensa alega que con los 17 años que lleva preso, Conzi ya tiene cumplidas las dos terceras partes de la condena a 24 años y nueve meses de prisión que se le dictó y quedó firme por el homicidio de Schenone y la tentativa de homicidio de otras cuatro personas.

Conzi está detenido en sector de resguardo sanitario de la Unidad 48 de San Martín, ya que tiene 61 años y además presenta una enfermedad coronaria preexistente, un tipo de arritmia -fibrilación auricular- que lo obliga a estar anticoagulado y a someterse a controles permanentes.

Pese a su estado de salud, el 17 de marzo pasado, la jueza García Maañón le denegó al ex empresario la prisión domiciliaria que había solicitado por ser paciente de riesgo ante la pandemia del coronavirus.

Es que el asesino de Schenone ya había sido beneficiado el 13 de marzo de 2019 con la prisión domiciliaria justamente por su cuadro cardíaco.

Pero luego, el condenado protagonizó una serie de episodios que generaron la queja de la familia Schenone y el pedido de una fiscal para que vuelva a ser encarcelado.

Primero, a pesar de estar con domiciliaria por su estado de salud, publicó en su cuenta de Facebook estaba feliz de haber vuelto a su casa y que estaba “intacto” y se sentía “saludable 1000%”.

Luego se supo que se había arrancado la tobillera electrónica porque le apretaba, aunque la Justicia no adoptó ninguna medida y le repuso un nuevo aparato.

El 8 de junio de 2019, su hermano Hugo, subió a Facebook un video donde se veía a Conzi pasear a “Franco y Sara”, las dos cabras que tienen como mascota, por la vereda de su chalet de la calle Santa Rita al 1.500 de Boulogne, por lo que se achicó el rango del perímetro para moverse en su domicilio.

Pero el hecho que llevó a Conzi otra vez a prisión ocurrió el 16 de julio cuando el sistema de monitoreo electrónico detectó una salida de rango y cuando el SPB envió un patrullero, el condenado explicó que había salido a ayudar a su hermano Hugo a empujarle el auto que no arrancaba, cuando éste debía ir al cementerio a llevarle flores a la tumba de su madre.

Tras ese episodio, la jueza García Maañón consideró “injustificado” que Conzi haya salido por 12 minutos con esa excusa, más cuando sabía que se le había acotado el perímetro, y el 30 de julio de 2019 ordenó revocar el beneficio y enviarlo otra vez a la Unidad 48 de San Martín, donde hace 13 meses está encarcelado.

Conzi fue condenado a 24 años y nueve meses de prisión por haber asesinado el 16 de enero de 2003 a Schenone (23) cuando persiguió y efectuó 14 disparos contra el remís en el que viajaba por la avenida del Libertador, a la altura de Béccar.

Para la justicia, el empresario cometió el hecho luego de haber tenido un ataque de celos cuando vio dentro de su restaurante “Dallas-Las Olas Boulevard” que el joven se besaba con Paula Alonso, una chica a la que él había intentado conquistar.

El homicida estuvo prófugo casi dos meses hasta que la Policía lo capturó en Mar del Plata con una peluca y bajo una falsa identidad.