El intendente de Vicente López y titular del PRO bonaerense dio una charla por videoconferencia con militancia de La Matanza.

La militancia del PRO de La Matanza tuvo la oportunidad de compartir una reunión con otro de los referentes del espacio, Jorge Macri, presidente del partido en provincia de Buenos Aires y tres veces intendente de Vicente López. Como en los demás encuentros de este ciclo, Alejandro Finocchiaro y el diputado nacional Hernán Berisso fueron los anfitriones del encuentro en el que los militantes pudieron tener un intercambio de contenido político y foco en las problemáticas que enfrenta el conurbano en tiempos de pandemia.

En ese marco, los partidarios bonaerenses del PRO siempre reconocerán a Jorge Macri como un pionero. “Jorge fue, en el 2003, tras perder las elecciones en Capital Federal, el primero de los nuestros en cruzar la General Paz para construir enfocado en la provincia de Buenos Aires. Eligió el camino difícil de entrada”, elogió Finocchiaro en el inicio de la charla.

Por su parte, Jorge Macri marcó la situación en la que se encuentra el partido al expresar que “estamos frente a una inmensa oportunidad. Alcanzamos algo que no es poco. Logramos terminar un mandato, y sin caos. Los ‘pejotistas’ han utilizado mucho ese temor. Haber terminado con ese estigma es bueno para nosotros, pero muy bueno para el país”.

“Por otro lado, permanecimos unidos después de haber perdido. Además, no solo estamos unidos, sino que somos muchos. Ahora tenemos 59 intendentes, mayoría de senadores, segunda minoría de diputados, más de 800 concejales. Es una situación mucho mejor que la del 2012, cuando yo era el único intendente del partido, había algunos radicales pero no teníamos frente electoral todavía. Y en el 2015 logramos ser gobierno” agregó.

“Obviamente, perdimos ángel”, reconoció el jefe comunal y adujo que “me gusta recordar un relato de origen africano: El líder define el rumbo de la marcha; pero al ritmo lo define el último de la fila. Creo que a nosotros en el gobierno nos pasó eso. El rumbo era el correcto, pero nos faltó un poco de ajuste en el ritmo”.

Ponderó el rol central del Estado, que tiene que estar al servicio de la gente. “Hay un Estado que le ha servido a muchos, y no le ha servido a la mayoría. Cambiar eso no es tarea fácil”.

A ninguno de los presentes se le escapaba la mira puesta en La Plata, y Macri no esquivó nada: “Lo que más me importa es volver a gobernar la Provincia. Es tan grande el desafío que para poder hacerlo te tiene que importar, la tenés que querer, y te tiene que doler. Sin esos motores de sentimiento no lo podés hacer”.

“Muchas veces me preguntan quién lidera el espacio. Lidera la unidad, el compromiso de estar unidos. La relación es óptima con todos los referentes, por eso estamos unidos. Creo que María Eugenia ha tenido un gesto de mucha generosidad, que es consolidar una mesa provincial del PRO que trabaje horizontalmente. Mariu tiene la suerte de ser muy representativa de Juntos Por El Cambio, más allá del PRO, ella representa muy bien a la UCR, a la Coalición también. La relación se verifica en la decisión de trabajar todos juntos” señaló Macri.

En ese sentido, marcó críticas hacia el Frente De Todos: “Quien gobierna debe estar a la altura de lo que prometió: llenar la heladera y los bolsillos. No lo han hecho, y les resultará más difícil aún hacia adelante. Porque no saben cómo; porque no tienen convicción, porque las internas que viven son tremendas”, diagnosticó.

“Estamos en una situación muy compleja por la enfermedad. Pero también por cómo se administró la situación. Vemos negocios de cercanía, minoristas, cerrados, mientras los hipermercados, donde el riesgo de contagio es mayor, están abiertos. El partido que gobierna declama su compromiso por lo nacional y popular pero siempre el resultado de sus administraciones es mayor concentración” puntualizó.

Finalmente, destacó que “tenemos que soñar cómo cambiar. Estamos en la política para transformar realidades. Nadie está signado al fracaso eterno. Entiendo las dificultades de La Matanza, donde estamos frente a un gobierno con todas las mañas, con un electorado difícil, con mucha gente que no elige en libertad, y que no podemos extrapolar directamente la situación de Vicente López, pero todo es mejorable. No nos entreguemos a que las cosas tienen que ser así para siempre porque para eso estamos en la política, para cambiar”.