Sigue la incógnita sobre quien defenderá los colores de Kristina el 28 de octubre, cada cual atiende su juego ¿o juega con fuego? Las distintas alternativas.Ya se vencieron los plazos para que alguno de los precandidatos tomara la punta del pelotón por su propio esfuerzo, por lo que la decisión, el dedo mágico, vendrá de arriba, de bien bien arriba.
Como ahora la jefa es CFK, que está mucho más en el detalle que su marido, habrá que ir  viendo como repercuten las nuevas particularidades en el estilo de campaña que quiera presentar.
Para empezar hay un dato que para Escobar resulta relevante, a Nístor, que es un obsesivo de los números y de la marcha de la economía, no le molesta despejarse con sus amigos viendo el programa de Tinelli, pero hay quien dice que a la señora la degradación de la mujer que supone el programa más exitoso, no le cabe para nada.
Los sectores que no lo quieren al “Gordo” porque apostaron a otro sostienen que lo que cae mal es que use su nombre artístico en la propaganda electoral, dijeron textualmente a InfoBAN “Es un oportunista, usa su nombre de payaso en los carteles, está bien que sea su laburo, pero como militante, y candidato, debería ser Raúl Biaggioni” Otros, más pragmáticos, creen que esa ventaja que sólo íl tiene permitirá derrotar a Patti.
Sus dos principales candidatos a concejal, Goñi y Ferrau, son prácticamente desconocidos para el votante común, y “Larry”, perdón, Biaggioni, no tiene padrinos poderosos como Carranza o María Rosa, aunque no está descartado que Sergio Massa le de un empujoncito, nada más que para chicanear a Dovena, por lo pronto  el actor  fue el presentador de la fiesta del ascenso de Tigre, que organizó el “Pibe” de la Anses.
Los que no quieren a Carranza dejan caer como al descuido alguna vinculación con el ex policía de la mano dura. En realidad hace tiempo que no tienen nada en común, la debilidad del “Poni” es la ideología, algunos viejos cuadros dicen que le da lo mismo trabajar para Kirchner, que es amigo de Chávez, que para Menem, que lo es de Bush, y que nunca se convirtió en opositor verdadero, que nunca se la jugó en una contra Patti, cosa que sí hizo María Rosa, pero quienes analizan dinámicamente saben que no es lo mismo, ni requiere la misma preparación, ser un concejal minoritario que a veces pega un grito, que ser intendente de un municipio complicado. Ven a Carranza mejor armado que a María Rosa para lidiar con los próximos desafíos que implica la gestión.
Los otros no existen, de los que pintan paredes hablamos. De Costa ya se sabe que tendrá una participación destaca en el futuro esquema de poder, pero que no lo hará en nombre del FPV, acá y en otros municipios ellos irán con una boleta aparte, que tambiín va a decir Kristina y Scioli, pero no 501.
Pero no está dicha la última palabra con respecto a que algunos de estos tres será al final el ungido, porque en la decisión final el estilo que quiera imponer la candidata será muy importante, y no cabe esperar que alguno le quiera llevar la contra. Por un lado está Jorge Landau, agazapado y relamiíndose, tensando los músculos para dar el salto. Encima de los 60, con un puestito más que tranquilo y seguro, lo que lo puede decidir a volver es la seguridad de la victoria y la venganza definitiva.
Por otro, no está descartado y puede ser puesto en el microondas para descongelar jet el proyecto de romper todo con una figura de proyección nacional, que encima es mujer, ahora que están de moda para los cargos. Hace mucho que no se la ve por acá, pero tambiín se llama Cristina.
Si la idea es presentar una lista prestigiosa, un experimentado concejal  de prosapia peronista, pero que ahora anda en otra cosa, le dijo a InfoBAN “Si me llama Costa, o Carranza, o cualquier otro, le digo que ni borracho, pero si me llama Jorge le digo que sí.”
Falta poco, algunos sienten que cortan más fierro que una sensitiva nueva, pero de lo que nunca se acuerdan es de salir a defender las ideas y los hechos por los que se definen como K, parece como si nunca se decidieran a dinamitar el cami

Fuente: infoban.com.ar