El río superó los 3 metros y cubrió el Paseo Victorica, pero lejos de quejarse, chicos y grandes caminaron descalzos, anduvieron en bici y hasta jugaron en el agua.
La fuerte sudestada del fin de semana hizo lo suyo: el río llegó a los 3,20 metros en San Fernando y, como siempre, una hora después el agua cubrió gran parte de la costa de Tigre Centro
El Paseo Victorica amaneció el Sábado convertido en un espejo marrón: el agua llegó hasta las rodillas en varios tramos, cubrió veredas, bancos y hasta las mesas de algunos bares ribereños.

La Estación Fluvial y el Muelle de Frutos también se vieron afectados, con lanchas ajustando amarras y algunos autos varados.
Pero la postal tigrense fue bien distinta al drama: decenas de chicos jugaban chapoteando, familias caminaban descalzos y un adolescente se robó el protagonismo al cruzar en bicicleta con el agua por encima de los pedales.
“Es parte de vivir acá. Cada tanto viene la sudestada y el río nos visita. Los chicos lo viven como una aventura”, comentó una vecina mientras ayudaba a su hijo a sacarse selfies.
Desde el Municipio informaron que no hubo evacuaciones y que el nivel ya comienza a bajar lentamente con el cambio de viento. Recomiendan precaución en zonas bajas como Rincón de Milberg y el Delta.
Las imágenes muestran el lado más humano y relajado de un fenómeno que para los tigrenses es casi una tradición

































