Integrantes de la Colectiva de Trabajadoras Judiciales bonaerenses informaron hoy que el 95% de las trabajadoras sufrieron algún tipo de violencia dentro de su ámbito laboral y que solo el 27% realizó la denuncia o reclamo, tras difundir una encuesta realizada dentro de ese poder del Estado.

Las mujeres presentaron la encuesta al realizar una radio abierta esta mañana frente al palacio de Tribunales de la provincia de Buenos Aires, en las calles 13 y 48 de La Plata, para visibilizar esa situación y presentar ante la Corte y Procuración un petitorio con requerimientos, en el que se destacan “la urgente necesidad de un área específica de género dentro de los ámbitos” de trabajo.

La encuesta se organizó en torno a los cinco tipos de violencia de género; simbólica, psicológica, económica, sexual y física, y realizaron preguntas referidas a cada tipo de violencia, a fin de identificar si la encuestada padeció alguna de ellas, con qué frecuencia y gravedad.

De acuerdo con los resultados, el 95% de las encuestadas sufrió algún tipo de violencia laboral y del total, un 93% sufrió violencia simbólica, un 64 % violencia psicológica, 46% violencia económica y un 60% violencia sexual.

“Resulta indispensable la realización de profundos cambios para erradicar las desigualdades y los hábitos misóginos dentro de nuestro ámbito laboral, como también construir prácticas colectivas que conviertan al Poder Judicial en una institución clave para lograr una transformación social con perspectiva de género y enfoque de derechos”, indicaron a Télam desde la Colectiva.

En esa línea, dijeron que la “Secretaria de Género es un órgano que consideramos estratégico para materializar la totalidad de los cambios que exige la actualidad que atravesamos las trabajadoras judiciales”.

Con la encuesta buscaron identificar las estrategias desplegadas por las encuestadas ante las situaciones de violencia padecidas.

En este sentido, ante la pregunta sobre si habían formulado una denuncia, queja o reclamo sobre el episodio vivido, sólo el 27% dijo que sí.

En cuanto a las razones por las cuales la víctima no había formulado una denuncia, queja o reclamo, se llegó la conclusión de que el 77% no realizó la denuncia por desconfianza en el sistema, miedo a que no le creyeran, o temor a represalia o desventaja laboral.

Por otra parte, se indagó en los resultados que había tenido la denuncia, en aquellos casos en los que se la había efectivizado, y solo en el 12% de los casos, el agresor fue trasladado o sancionado.

La encuesta profundizó en los efectos que las violencias tuvieron en las trabajadoras judiciales que las padecieron: el 23% tuvo la necesidad de pedir licencias por la violencia sufrida, mientras que 55% de las víctimas pensó en renunciar o pidió traslado.

Como mujeres feministas y como trabajadoras judiciales afirmaron sentirse “interpeladas por la sociedad que demanda cambios urgentes en la visión estereotipada con la que el Poder Judicial aborda las temáticas transfeministas” y resaltaron que esos cambios “no se pueden limitar, como hasta ahora, al diseño de contenidos curriculares y capacitaciones obligatorias en temáticas de género”.

Asimismo, expresaron que “una reforma judicial feminista empieza con la energía y compromiso de las trabajadoras, y bregamos por cambiar prácticas vetustas para acompañar el cambio social que nos atraviesa como mujeres y trabajadoras”.