Tomando uno de los principios fundamentales del mítodo científico, los filósofos existencialistas de comienzos del siglo XX expresaban que “Uno aprende de sus errores y solamente de sus errores”.

Salvo porque el humano es la única especie que choca dos veces con la misma piedra, sin dudas las crisis dejan aprendizajes, que las transforma tambiín en oportunidades para mejorar y producir cambios que resultan necesarios para enfrentar los nuevos contextos. Los principales analistas coinciden que ya nada será igual tras esta pandemia.

Cambió el mundo, y eso repercute en la readecuación de cada Estado Nación, y tambiín de cada Ciudad.

Muchos gobiernos municipales deberán ajustar su planificación presente y futura a esta nueva realidad política, cultural, social y económica. Los líderes locales necesitaran fortaleza política para realizar esos cambios. Son los cambios que – atravesado el trayecto de la crisis de salud-, darán lugar a lo que podemos llamar las CoronaCitys del futuro.

Desde el pensamiento conservador estarán los que piensen que este virus fue una de las tantas pandemias que ya azotaron a la humanidad, y entonces solo trabajaran para re construir sus gestiones. Dispondrán de menos recursos y mayor dependencia de los gobiernos centrales, pero buscarán mantener los privilegios de su burocracia política local. Y estarán quienes lideren la innovación tras los aprendizajes que deja esta crisis.

Estos deberán reinventar su gestión, sea para mantener o fortalecer sus niveles de autonomía, sea para disponer de estructuras socio culturales y económicas más sólidas ante la aparición de desafíos similares. Para ello deberán profundizar las reformas en sus sistemas presupuestarios (ingresos y egresos), de oferta de servicios en educación, salud, cultura, higiene urbana, alumbrado, seguridad y planificación urbana. Esa nueva planificación de la Ciudad y sus diferentes sectores urbanos es la oportunidad de consolidar políticas de unidad y consenso, para tener una causa capaz de instrumentar mecanismos institucionales que aporten solidez y eficiencia al Estado Municipal.

La cultura de la colaboración, la solidaridad, la transparencia, la eficiencia en el uso de los recursos, la austeridad , serán valores importantes para generar fondos anticrisis y flexibilidad presupuestaria.

La correcta segmentación para la planificación urbana de servicios públicos y privados, que garanticen eficiente conectividad y movilidad tambiín será una defensa a salud social ante nuevos hechos similares. Las tecnologías aplicadas -con la debida seguridad informática y funcionando en red-, serán una herramienta importante para las Ciudades que vienen. Aportan información, estadística y capacidad de medir impactos y detectar necesidades. Por cercanía y por gestionar políticas públicas de menor complejidad, los Municipios son quienes más rápidamente pueden adaptarse.

Si algo logró la pandemia es acelerar cambios que ya se venían anunciando. Sustentabilidad, trabajo en colaboración, tecnologías aplicadas para la actividad pública y privada eran conceptos interesantes para la política pero que parecían lejanos. Pero el Corona-19 marca el comienzo de una nueva era en la historia de la humanidad.

Ganarán aquellos que hayan aprendido.

Carlos Castellano

Ex Subsecretario de Gobierno y Presidente del Concejo Deliberante de San Isidro. Abogado. Mg en Pol Publicas. Especialista en Gob Locales.

Fuente: infoban.com.ar