Según datos de “Madres del Dolor” en el Área Metropolitana existen un centenar de lugares donde miles de personas corren “picadas” ilegales en autos y motos.
“La realidad es que en estos últimos años la situación empeoró, y son más de 100 los lugares donde se practican picadas en el área metropolitana. Cabe destacar que el problema tambiín está en el interior del país. El principal responsable de que se sigan muriendo personas, ya sea por conducir o por resultar atropelladas en estas competencias ilegales, es el Estado, porque no implementa controles efectivos y rigurosos”, señaló Viviam Perrone, integrante de la Asociación Madres del Dolor.

En uno de estos casos, el pasado domingo, en la plaza central de La Plata, una joven murió tras impactar contra el monumento a la Piedra Fundamental de la ciudad. La víctima viajaba junto a un muchacho que conducía una moto a alta velocidad.

Se trata de un fenómeno creciente dentro de la problemática de las picadas mortales, con jóvenes que coparon las plazas para llevar a cabo “pruebas” o “desafíos”, muchas veces por dinero. “Por ejemplo, hay desafíos que consisten en hacer La Willy durante determinada cantidad de metros, a veces con alguien de acompañante. Es lo que creemos que ocurrió en la plaza”, dijo un jefe policial platense.

Perrone, cuyo hijo Kevin falleció tras resultar atropellado por el conductor Eduardo Alexis Sukiassian (fue condenado pero está libre), sostuvo que “tanto descontrol con las motos y autos por las calles se relaciona a que, justamente, los controles no funcionan como deberían, entonces tenemos a los que andan sin casco, con chicos menores de edad, o varios en una sola moto, corriendo picadas y un larguísimo etcítera”.

“Hay una impunidad de quienes conducen que está avalada por el Estado y sus organismos. Estamos esperando que las autoridades reaccionen y que la Agencia Nacional de Seguridad Vial cumpla las funciones por la que fue creada. Nos dijeron durante todo el año 2016 que la estaban jerarquizando, contratando personal idóneo y muchas otras promesas, pero está paralizada. Hace poco yo mismo volvía de la costa por la Ruta 11 y observaba conductores por la banquina o de contramano, y no había controles. Un verdadero desquicio”, concluyó Perrone.

Fuente: infoban.com.ar