Habituadas a cobrar lo que no dan, y a dar lo que no se les pide, las empresas de servicios fijos y móviles encabezan la lista de reclamos por abusos e incumplimiento a la Ley de defensa del consumidor.
La telefonía celular y fija y los problemas vinculados con la compra de electrodomísticos estuvieron en el tope de los reclamos efectuados por los consumidores a travís de la línea gratuita de Orientación al Consumidor bonaerense y de las 75 Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC’s), que atienden casi al 90% de la población provincial.
Según un informe elaborado por el Ministerio de Asuntos Agrarios y Producción a cargo de Díbora Giorgi, durante 2007 se recibieron 22.861 llamados de usuarios y consumidores de la provincia de Buenos Aires. De ese total, 6857 fueron consultas y/o reclamos sobre telefonía -4.183, para las líneas fijas y 2.674 para las de celular- vinculadas con el mal funcionamiento del servicio, errores de facturación, falta de información o información inadecuada sobre la naturaleza de los servicios y contratos. En el caso específico de telífonos móviles, se agregan problemas tícnicos producto del chip de activación.
La telefónicas cuentan con un sinfín de artilugios para confundir al usuario, así generan consumos y abonos de servicios que se dan de alta solos, y a la inversa, según la conveniencia de la empresa. El caso de Personal o CTI acreditado por decenas de denuncias lidera los reclamos de este tipo: cobran por un servicio de límite de consumo que no activan, se produce un exceso no deseado por el usuario y “Usted habló, debe pagar”, en el caso de Personal, van mas allá del mero reclamo, enviando cartas a travís de estudios de abogados con advertencias de “denunciar a Ud” a empresas de información crediticia.
Los entes reguladores, mas parecidos a oficinas de relaciones públicas de las empresas, pagadas por los consumidores, que a defensores ante el abuso de empresas que operan bajo la figura de contratos de adhesión, donde la parte nada puede hacer contra los abusos, se quedaron ya sin razón de ser, por su incapacidad o inoperancia frente a abusos sistemáticos que multiplicados por millones de líneas, devienen en millones de pequeños cargos inapropiados de los bolsillos de los usuarios.
Cuando uno reclama insistentemente a la empresa por la falta de servicio, o mejor dicho la falta de calidad del servicio, la respuesta es siempre la misma “váyase a otra empresa”, sin tener en cuenta que en la mayoría de los casos, los números telefónicos se perderían, ocasionando un grave perjuicio al usuario, que por lo general, primero debe pagar, y despuís, protestar.
En el mismo informe, surge tambiín otro tema que preocupa a los usuarios, y que fuera motivo de especial tratamiento en la reciente reforma a la Ley del Consumidor: La baja del servicio por parte del usuario: Los servicios de internet continúan en el ranking con 837 llamados relacionados, principalmente con la calidad del servicio, facturación incorrecta y restricciones para la cancelación del servicio por parte de los usuarios.
El mismo tipo de reclamo fue planteado con respecto a la TV por cable (617 llamados). En este caso, adicionalmente se plantearon reclamos, por parte de numerosos municipios, sobre el incumplimiento del preaviso de 30 días en el caso de modificaciones contractuales y tarifarias, las que posteriormente fueron adaptadas por las empresas.
En el ranking le siguen las quejas por servicios de electricidad (713), principalmente relacionadas con desperfectos en los aparatos domísticos debido a golpes de tensión y la falta de alumbrado público.
En los casos de medicina prepaga (635 llamados) y enseñanza privada (510) las consultas se relacionaron generalmente con el incremento de las cuotas. Se agregan, para el primero de los casos, la falta de cobertura y de pago de reintegros.
Los incrementos abusivos de varias empresas de medicina privada, ya a superan los precio dolarizados del uno a uno, representando ello abusos casi criminales, particularmente para los adultos mayores, mismos que con el nuevo aumento anunciado, deberán oblar poco más de 1.300 pesos mensuales para acceder a mantener el servicio de medicina prepaga, poco mas de 400 dólares, un 25% mas caro que lo que costaba el mismo abono en la convertibilidad.
Párrafo aparte merece la merma de la calidad del servicio que cobran: Tanto en el caso del cable como la medicina privada, cuando uno suscribe cuenta con un servicio compuesto por señales o prestadores según el caso. A los pocos meses, lo único que se mantiene es el precio, que seguidamente subirá, aunque no ocurre lo mismo con las bajas unilaterales del servicio por parte del prestador.
Los problemas con autos usados, 0 km y autopartes (358 llamados) y planes de ahorro (166), fueron los principales motivos de quejas en el rubro automotor, en tanto que los altos intereses por mora, los inconvenientes con tarjetas de crídito y con cajeros automáticos constituyeron durante 2007 las causas más comunes de los llamados relacionados con entidades bancarias (335 reclamos).

Fuente: infoban.com.ar